
Este sombrero se centra en expresar las emociones, los sentimientos y las intuiciones sin necesidad de explicarlos o justificarlos.
En las reuniones, por lo general, se asume que los sentimientos nublan el pensamiento y por ello no se permite que estos sean expresados. Pero aun intentado ocultarlos, los sentimiento siempre toman una parte importante en la toma de decisiones.
Una vez son expresados, cabe la posibilidad de explorarlos e , incluso, modificarlos y dentro de las emociones que pueden expresarse mediante el sombrero rojo hay cabida para una gran cantidad de ellos como lo pueden ser : entusiastas, neutro, dudosos, encontrados, de infelicidad…
En conclusión, la función principal del sombrero rojo es dar importancia a las emociones como consejeras importantes, no para que se tomen decisiones en base a ellas, pero si para tomarlas como una parte más del mapa del pensamiento.